Austria y Holanda, julio, 2019.-  Max Verstappen, del Aston Martin Red Bull Racing, dio una de las mejores carreras en lo que va de su trayectoria dentro de la máxima categoría, llevando a Honda a su primera victoria en el Campeonato Mundial de Fórmula 1, desde que Jenson Button ganó en Hungría en 2006.

El holandés salía desde la primera fila de la parrilla, justo por detrás de la otra gran promesa de la Fórmula 1, Charles Leclerc. Max se recuperó rápidamente de una salida desastrosa y consiguió salir exitosamente de la primera curva para comenzar a ganar posiciones. Tras entrar a cambiar neumáticos en la vuelta 31, Verstappen se reincorporó en la cuarta posición, detrás de Sebastian Vettel y por delante de Lewis Hamilton.

En la vuelta 50, imparable, superó a Vettel para ponerse en tercer lugar y se fue directo hacia el Mercedes de Valtteri Bottas. Al llegar a la vuelta 56, Verstappen, con un coche claramente más rápido que el de Bottas, adelantó al finlandés. El público enloquecía y el joven holandés ya se encontraba a sólo cinco segundos del líder Leclerc.

A diez vueltas del final de la carrera, el holandés ya estaba a sólo 4.6 segundos del líder, acercándose a Leclerc a toda velocidad. En un esfuerzo que resultó en probablemente la mejor carrera de la temporada, Verstappen superó al monegasco y se mantuvo al frente durante las dos últimas vueltas. Sin embargo, no se libró de la polémica, ya que la Dirección de Carrera estuvo deliberando si su maniobra de adelantamiento cabía dentro del reglamento.